Que las prácticas sean luz en tu camino...
Cuando deseo que las personas se entreguen a estas prácticas, anhelo que encuentren una paz y una solidez profundas. Hablo de las antiguas artes internas, esas que, como menciono en mi libro ‘Mis prácticas diarias: crea y refuerza tu rutina física y mental para vivir en plenitud’, te permiten acercarte a tu verdadera esencia, a la realidad de las cosas tal como son, libres de las percepciones erróneas que nos conducen al sufrimiento.
Son disciplinas milenarias, enseñadas a lo largo del tiempo por maestros entregados, verdaderos Bodhisattvas que han iluminado en el tiempo el sendero. Desde las profundidades del Yoga hasta la serena quietud de la Meditación, desde el equilibrio energético del Qi Gong hasta la antigua sabiduría del Do-In. Aprendemos a regular la respiración con el Pranayama y a afinar la concentración y la vista con el Yoga Visual, a lo que se pueden sumar otras prácticas diseñadas para nutrirte tanto de día como de noche.
Es tambien fundamental cuidar el sueño con rituales previos que estimulen al subconsciente a trabajar en pensamientos positivos y reconfortantes, ayudándote a un descanso reparador de siete horas.
Solo hace falta construir una pequeña práctica adecuada para el momento preciso de tu vida y la fase del año, y adherirse a ella durante unas semanas. (descubre los 30' de practica matinal todos los días en El Tao Azul y online)
La práctica matinal es un espacio sagrado para la reconexión a través de las artes internas; tu isla interior, un lugar solo para ti donde te conectas con algo mucho más grande. Es un espacio que te permite tener una distancia entre tú y lo que sucede a tu alrededor, entre tu verdadero Ser y tus emociones. Un refugio que no te deja reaccionar, sino solo actuar desde la calma y el amor.
Así, los días adquieren un color tenue y el perfume de las flores de primavera, y la alegría se expande en tu corazón, permitiéndote vivir cada momento en plenitud.